Conservar, transmitir y cerrar

Lo que deja en el mundo digital, a quien usted decida.

Sus fotos, documentos, cuentas y contraseñas, guardados y cifrados en su dispositivo mientras vive. Cuando usted falte, cada persona que eligió recibe lo suyo, y lo que nadie necesita se cierra.

Se cifra en su dispositivo Dos llaves para abrirlo: DEFUNCIA y una notaría Albacea digital (art. 96 LOPDGDD)
Un hombre mayor sostiene en brazos a su nieto bajo un cerezo en flor
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Cifrado en su dispositivo Conocimiento cero Doble custodia con notaría LOPDGDD Art. 96 Alineado con ENS Medio

El punto ciego

Su vida cabe en una pantalla. Su plan, no.

Cada año se acumulan más fotos, documentos, cuentas y suscripciones que solo existen dentro de una sesión abierta. Todo funciona mientras usted está delante.

Cuando falta, la familia no sabe qué hay ni dónde, y no tiene las llaves. Lo que no se encuentra se pierde, y lo que sigue abierto se sigue cobrando.

  1. 01 ¿Quién sabe hoy dónde están sus fotos de los últimos diez años?
  2. 02 ¿Cuántas suscripciones se seguirían cobrando si nadie mirara la cuenta?
  3. 03 ¿Sabría su familia qué cuentas conservar y cuáles cerrar?
  4. 04 Si faltara mañana, ¿alguien podría entrar en ellas sin saltarse la ley?
  • 57 %

    no ha hecho ningún plan para sus activos digitales.

    Fuente: YouGov · Reino Unido

  • 3 %

    ha usado las herramientas de legado de las propias plataformas.

    Fuente: YouGov · Reino Unido

  • 73 %

    de las familias en duelo tiene dificultades para acceder a las cuentas de quien ha fallecido.

    Fuente: Caring.com · 2024

  • +10

    cuentas en línea tiene de media una persona.

    Fuente: McAfee · 2023

Estudios publicados fuera de España. Los citamos con su fuente para que pueda consultarlos.

Conservar y transmitir

No se trata solo de borrar. Se trata de que nada valioso se pierda.

El mismo inventario sirve en dos momentos: mientras vive, a usted; cuando falte, a quien usted eligió. Primero se conserva y se reparte. Después se cierra lo que sobra.

Un hombre joven conversa de cerca con su padre en un jardín
Lo que usted ordena hoy es lo que mañana nadie tendrá que adivinar.

Hoy, en vida

Lo usa usted. Guarda, ordena y decide.

  • Fotos, vídeos y documentos Suba lo que no quiere que se pierda. Se cifra en su dispositivo antes de salir de él.
  • Contraseñas y llaves Gestor de contraseñas y cofre digital de conocimiento cero: solo usted puede leerlos.
  • A quién deja qué Asigne cada cosa a una persona: las fotos a su hija, el correo a su pareja. Cada beneficiario recibe un aviso para confirmar su correo, sin ver nada de lo que le deja.
  • Su albacea digital Designe expresamente, como prevé el art. 96 de la LOPDGDD, a la persona que hará cumplir sus instrucciones.

Cuando usted falte

Nada se abre solo ni antes de tiempo.

  • Primero, se acredita Una persona de DEFUNCIA revisa el certificado de defunción e identifica a su albacea antes de abrir nada.
  • Después, dos llaves Lo cifrado solo se abre con la llave de DEFUNCIA y la de una notaría, custodiadas por separado.
  • Cada uno, lo suyo Su albacea abre el legado y cada beneficiario recibe solo lo que usted le asignó.
  • Y se cierra lo que sobra Cuentas, suscripciones, línea móvil y trámites: se cierran, se conservan o se traspasan según lo que usted dejó dicho.

Qué incluye

Cuatro bloques. Una decisión por cada cosa.

No hace falta entender una lista de servicios: todo se ordena en cuatro bloques y, dentro de cada uno, usted decide qué pasa y quién lo recibe.

01

Llaves y accesos

Sin esto, lo demás no se abre.

  • Contraseñas y doble factor
  • Desbloqueo del móvil y del ordenador
  • Certificados digitales y firma
02

Patrimonio digital

Lo que tiene valor económico.

  • Banca, seguros y productos financieros
  • Criptomonedas y monederos
  • Saldos, puntos y activos con valor
03

Vida digital activa

Lo que sigue funcionando si nadie lo para.

  • Redes sociales y correo
  • Suscripciones y servicios de pago
  • Dominios, líneas móviles y rastro público
04

Memoria y documentos

Lo que no se recupera si se pierde.

  • Fotos, vídeos y archivos personales
  • Escrituras, contratos e identidad
  • Mensajes y voluntades

Cómo funciona

Cuatro pasos, a su ritmo.

No hace falta dedicarle una tarde entera. Puede empezar por una sola cosa y volver cuando quiera.

01

Guarde una cosa

Una cuenta, un documento o una foto. El sistema le recuerda lo que falta, sin prisas.

02

Decida quién la recibe

Para cada cosa, una persona y unas instrucciones. Puede repartir entre varias.

03

Designe a su albacea

La persona que, llegado el momento, abrirá el legado y entregará a cada uno lo suyo.

04

Se entrega cuando toca

Tras acreditar el fallecimiento y con las dos llaves de custodia. Ni antes, ni a quien no toca.

Ver el proceso completo

Seguridad

Solo usted puede leerlo. Para abrirlo hacen falta dos llaves.

La confianza no se pide: se diseña. Lo que guarda se cifra en su dispositivo antes de llegar a nosotros, y abrirlo cuando usted falte exige que actúen dos custodios independientes.

AES-256-GCM Conocimiento cero RFC 3161 LOPDGDD Art. 96 Alineado con ENS Medio

En preparación La notaría que actuará como segundo custodio está en proceso de designación.

Cómo protegemos lo que guarda

  • Cifrado en su dispositivo Su contraseña se convierte en clave dentro de su navegador y nunca viaja. El servidor solo guarda bloques ilegibles y rechaza lo que llegue en claro.
  • Dos llaves, dos custodios DEFUNCIA guarda una mitad de la llave y una notaría, la otra. Ninguna de las dos puede abrir nada por su cuenta.
  • Acreditación antes de abrir Nada se abre sin el certificado de defunción revisado por una persona y sin su albacea identificado.
  • Un rastro que no se borra Cada paso queda encadenado con SHA-256 y sellado en el tiempo (RFC 3161). Nadie puede reescribirlo.

Para quién

Para usted y su familia. Y para quien les acompaña.

Familias

Para dejarlo preparado en vida, o para cuando ya ha fallecido un familiar y necesita ayuda con lo digital.

  • Preparar su legado en vida: desde 29 € al año.
  • Cuando ya ha ocurrido: Pack Esencial por 135 €, pago único. Los packs más amplios, a presupuesto.
  • Le atiende una persona. Cada plataforma tiene sus plazos, y se los explicamos desde el principio.

Aseguradoras y funerarias

Una cobertura que transmite el legado en lugar de solo borrarlo, con la marca de su compañía.

  • Traspaso, no solo borrado: un producto diferencial para pólizas de decesos.
  • Con la garantía de su compañía: su marca en el portal y en los avisos.
  • Fidelización y captación: el asegurado prepara su legado en vida y sus beneficiarios conocen su marca.
  • Alta por API y entorno de pruebas. La aseguradora ve estados, nunca contenidos.

Dudas razonables

Lo que suelen preguntar antes de empezar.

Para las dos cosas. El gestor de contraseñas, el cofre, sus archivos y el inventario los usa usted desde el primer día. Ese mismo inventario es el que, llegado el momento, permite entregar cada cosa a quien usted decidió. Si solo sirviera para después, nadie lo mantendría al día.

No lo damos por supuesto. Alguien tiene que abrir el caso (su familia, su albacea, su funeraria o su aseguradora) y aportar el certificado de defunción. Una persona de DEFUNCIA lo revisa e identifica a su albacea. Solo entonces se pide a los dos custodios, DEFUNCIA y la notaría, que liberen cada uno su llave. Si el caso se abrió por error, se cancela y todo vuelve a como estaba.

No. Lo que guarda en el gestor, en el cofre y en sus archivos se cifra en su navegador antes de enviarse, y el servidor solo recibe bloques ilegibles. Vemos los datos mínimos para que el servicio funcione, como cuántos elementos tiene o cuándo los cambió, nunca su contenido. La notaría tampoco: cada custodio solo tiene media llave.

Mientras usted vive, nadie puede devolverle el acceso: no guardamos su contraseña y no hay puerta trasera. Por eso le pedimos que la guarde fuera del sistema. Lo que ya guardó sigue protegido para su albacea con las dos llaves de custodia, que no dependen de su contraseña.

Sí, y es lo habitual. Cada elemento se asigna por separado: las fotos a una persona, el correo a otra, el perfil profesional a un socio. Cada beneficiario recibe solo lo que le corresponde y no ve el resto.

Preparar su legado en vida cuesta entre 29 € y 69 € al año, según el plan. Si ya ha fallecido un familiar, el Pack Esencial cuesta 135 € (pago único) y los packs más amplios se presupuestan. Por ahora el cobro es manual, por transferencia.

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Empiece por una sola cosa.

Diez minutos hoy le ahorran meses a quien venga después. Y de paso le ordenan la semana.

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